Comunicados SACH

01-07-2013

Estudio deja en evidencia la poca información que recibe el paciente antes de someterse a una anestesia

La publicación demostró que a mayor nivel educacional del paciente, mayor es la posibilidad de participar en la elección de la técnica anestésica. La recomendación de la Sociedad de Anestesiología de Chile (Sach) es que en forma previa a la ciurgía se informe claramente al paciente las ventajas y riesgos que tiene la anestesia general o regional.

Una investigación realizada el 2012 por la Dra. Mariela Agurto, de la Sociedad de Anestesiología de Chile (Sach), entre cuyos objetivos era determinar si los pacientes que fueron sometidos a cirugías electivas ejercieron su derecho a informarse sobre las diversas técnicas de anestesia posibles para llevar a cabo su cirugía concluyó que la mayoría de ellos no ejerció su derecho y, por tanto, el proceso de consentimiento informado se alejó del ideal desde el punto de vista de la bioética, ya que existió información que no fue compartida con el paciente. "Al 70 por ciento de los pacientes no se le explicó que existía más de una técnica de anestesia posible para llevar a cabo la cirugía. Y el 30 por ciento restante delegó la decisión al médico", explica la Dra. Mariela Agurto. El estudio también dejó en evidencia que el hecho de tener un nivel educacional más alto aumenta la probabilidad de participar en la elección de la técnica anestésica. Feed-back ¿Se nos informa a cabalidad las diferentes alternativas de anestesia? ¿se nos da la posibilidad de optar a la mejor técnica? ¿El paciente comprende y entiende la información que le entrega su médico tratante previo a la operación, y que está contenida en el procedimiento de consentimiento informado?, fueron parte de las interrogantes que incluyó este estudio. Frente a todas estas interrogantes válidas, lo importante -destaca la Dra. Agurto- es que siempre haya un feed back entre paciente y médico anestesiólogo, para que el consentimiento informado no sea un simple trámite que el especialista está obligado dar a conocer. La bioética señala que una de las responsabilidades del médico es que debe capacitar al paciente. "No puede escudarse en el argumento que no me va a entender. Hay que llevar la conversación a un vocabulario fácil, no hablar rápido, modular bien porque hay pacientes que son sordos. El doctor es el responsable de simplificar la información", comenta la profesional de la Sociedad de Anestesiología de Chile (SACh). Consulta anestésica Lo más aconsejable es que toda persona que deba someterse a una operación debería solicitar -previo a la intervención- hora para una consulta con su anestesiólogo para que en dicha instancia se informe y consulte todo lo referente a su caso en particular. "No obstante, este tipo de consulta no es algo generalizado en nuestro país. Y tanto es así que Fonasa no considera la consulta anestésica, no está bonificada, no existe. Y creo que no se va a considerar en el corto plazo dada la falencia que existe de anestesiólogos para atender los pabellones. Lo que podría existir es una pre evaluación con una enfermera familiarizada con el acto anestésico, y eso si existe en algunos hospitales, en especial en los que se trabaja con niños". Consentimiento informado Cada clínica u hospital tiene un documento de consentimiento informado tipo para los distintos procedimientos. En el caso de la anestesia, se le informa al paciente pero no se le pregunta nada, porque las preguntas van dentro de la evaluación pre anestésica. "El consentimiento informado se entiende como un proceso que se verifica a través de la firma de un papel que incluso pudiera no escribirse porque bastaría colocar en la ficha que se realizó el proceso de consentimiento informado, donde se le explicó al paciente los efectos adversos, las ventajas y desventajas y el paciente aceptó. Se puede dejar una constancia, pero en las normativas de las distintas clínicas han optado porque haya un papel y el paciente firme, para que después no se preste a malos entendidos", precisa la Dra. Agurto. Agrega que es importante evaluar el grado de capacidad para recibir la información y la edad en el caso de los menores. "Entre los 16 y los 18 años de edad hay que pedir el asentimiento del niño y considerar su opinión. En el caso de los pacientes que están inconscientes el representante legal (que es definido al ingresar el paciente al hospital o clínica) es quien firma el consentimiento". Lo más aconsejable es que el proceso de consentimiento informado anestésico se realice lo más alejado posible del acto quirúrgico para que el paciente tenga tiempo de meditarlo o consultarlo, es decir se cumpla con el requisito de oportunidad. Riesgos ¿Cómo saber si me aplicaron la mejor anestesia?. "Todo acto anestésico implica un riesgo", acota la Dra. Agurto. "La regional tiene riesgo de daño neurológico bajísimo además de toxicidad por droga; la general tiene riesgo de alergia a los medicamentos utilizados, arritmias cardiacas y complicaciones respiratorias. Lo que estamos tratando de hacer los anestesiólogos es explicarle los riesgos asociados con la vida diaria. Por ejemplo, se les dice que el riesgo de recibir anestesia es menor a ser atropellado cuando cruza la calle o a que sufra un accidente en auto. Y en general, los riesgos son menores a estos eventos de la vida diaria". Actualmente, en todas las actividades médicas, el paciente quiere el riesgo cero y eso no existe. "Yo no le puedo decir al paciente que el riesgo es cero, pero lo que puedo asegurarle es que los riesgos son controlados y que hay un estándar de atención protocolizada", afirma la anestesióloga de SACh. Mayor seguridad La anestesia y sus aplicaciones han progresado a la par de la medicina en general. Hoy se sabe mucho más sobre este tema, se dispone de una serie de anestésicos que son más seguros que los que existían antes. A esto se suma que existen métodos más precisos y más eficientes para medir y controlar los efectos de cada medicamento, así como también para mejorar el cuidado y vigilancia del paciente durante la operación.

COMPARTIR EN REDES SOCIALES

VOLVER